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La deforestación de bosques nativos es una realidad, no es una especulación futurista. Es algo que está pasando, aquí y ahora. ¿Qué entendemos por deforestación?
Es la tala indiscriminada de árboles. Cortar hectáreas de árboles sin medir consecuencias. Cada año, en el mundo, 13 millones de hectáreas son devastadas. De este dato se deduce que cada dos segundos una cantidad de bosque, equivalente al tamaño de una cancha de fútbol profesional, es arrancado de la tierra.
La importancia de los bosques para nuestro planeta es vital. Los bosques ayudan al equilibrio ecológico, mantienen la biodiversidad de las especies, limitan la erosión del suelo, protegen las cuencas y contribuyen a la mitigación del cambio climático.
La deforestación tiene consecuencias directas sobre el planeta. El calentamiento global es una de ellas. Los bosques almacenan una gran cantidad de carbono. Cuando se tala un bosque y se convierte a otro uso, el carbono regresa a la atmósfera convertido en dióxido de carbono, que es uno de los gases invernadero que aceleran el cambio climático. Ya vemos consecuencias de esto en todo el mundo. Por eso proteger los bosques es necesario para combatir el calentamiento global.
Los bosques nativos están desapareciendo. Los desmontes a gran escala avanzan a ritmo alarmante. Esta pérdida es una amenaza global, pero los indicadores señalan a América y África como los principales afectados.
La historia de la humanidad a lo largo de los años estuvo y está ligada a la explotación de los recursos forestales, ya que los árboles, además de darnos su generosa sombra, nos dieron calor, casas y papel para registrar nuestro paso por el planeta. Hasta el momento hicimos un uso excesivo del reino vegetal, disminuyendo su número y acrecentando el nuestro como especie humana. Todos comenzamos a necesitar más casas, más papel, más calor, etc.
Unos crecen en población y otros, los árboles, disminuyen velozmente. Necesitamos para poder sobrevivir como especie de los recursos naturales, que se ven reducidos a un ritmo alarmante. Estas circunstancias exigen frenar la deforestación e implementar medidas urgentes para reforestar zonas afectadas por este flagelo y crear conciencia sobre nuestro único planeta.